
Uno de esos platos que entran por los ojos y se quedan como favorito en casa.
Crujiente por fuera, jugoso por dentro y con ese toque especiado que lo hace adictivo. Este wrap de patata se ha ganado un hueco en nuestro top de cenas sin complicaciones, pero con mucho sabor.
Lo mejor es que combina ingredientes sencillos: patata, carne, verduras y un toque de queso que lo funde todo. Ah, y ese final con yogur y Sriracha que lo eleva aún más.
Ideal para compartir, para sorprender o para darte un homenaje cualquier día entre semana.
Wrap de patata: fácil, rico e irresistible
Plato: Patata, carneCocina: Mediterranea4
personas30
minutos20
minutos510
kcalIngredientes
4 patatas medianas
200 g de queso mozzarella rallado
250 g de carne picada de vacuno
1 cebolla
1 puerro
1 pimiento verde
Pimentón dulce y picante
Ras el hanout
Pimienta negra y sal
Aceite de oliva virgen extra
200 g de yogur griego natural
Salsa Sriracha al gusto
Paso a paso
- Pela y corta las patatas en rodajas finas (unos 3 mm). Intenta que queden todas del mismo grosor para que se cocinen de forma uniforme.
- Sobre una bandeja de horno con papel vegetal, forma una base: primero una capa de mozzarella, luego las patatas superpuestas, y otra capa más de mozzarella por encima.
- Hornea a 180 °C durante 20 minutos, hasta que el queso esté fundido y las patatas comiencen a dorarse.
- Mientras tanto, corta la cebolla, el puerro y el pimiento verde y sofríe en una sartén con un poco de AOVE. Cuando estén blanditos, añade la carne picada.
- Agrega las especias (pimentón, ras el hanout, pimienta negra) y sal. Cocina todo junto hasta que la carne esté dorada y jugosa.
- Cuando la base de patata esté lista, añade la carne encima y enrolla como un wrap. Hazlo con cuidado, ayudándote del papel vegetal.
- Corta en porciones y sirve sobre una base de yogur griego. Añade un toque de salsa Sriracha si te va el picante.
Notas
- Puedes hacerlo con pollo, soja texturizada o legumbres si buscas una versión diferente.
- El yogur contrasta con el picante y le da un toque fresco que equilibra todo.
- Sírvelo recién hecho para que conserve su textura crujiente.
Un plato completo, lleno de sabor, con proteína, fibra, grasas buenas… y ese toque casero que siempre reconforta.
